cirugía plástica
infantil
Una deformidad de nacimiento en un hijo provoca
un impacto psicológico devastador en los padres y potencialmente
puede poner en riesgo el bienestar futuro, físico y psicológico
del niño. Muchos de estos defectos de nacimiento, como
labio leporino, fisura palatina, hemangiomas y otras lesiones
vasculares benignas de la piel, malformaciones auriculares
(anotia y microtia) y malformaciones en la mano
(sindactilia y polidactilia) pueden ser mejorados o corregidos
con cirugía plástica.
Para obtener un resultado satisfactorio muchas veces es crucial
el momento en que se realizan estas intervenciones. Por lo tanto
es aconsejable consultar con el cirujano plástico lo antes
posible.